martes, 31 de mayo de 2011

4.- Me amaste, te ame

La desdicha del otro era la felicidad de ambos, pero existian momentos en los que compartian la felicidad, pero eso solo ocurria muy de vez en cuando...
Entonces èl se abalanzo contra ella, querìa matarla, hacerle daño, lastimarla hasta marcarle el alma. Por su culpa él no podía vivir en paz, por su culpa pasaba las horas imaginándola, ya fuese viva o muerta, por su culpa pasaba las horas encontrando su aroma en cada rincón de la habitación, había dejado de existir él mismo y se había convertido en un hombre obsesionado con la muerte y el amor de ella.
Ella sabía perfectamente que todo lo que él buscaba era lastimarla, lo odiaba, existían los peores rencores, pero no quería afrontar la realidad... Sabía que el corazón de él ya no estaba con ella, que ya sus manos nunca la buscarían, que aquello que les unía el alma ya no existía, estaba desesperada dándose cuenta que ya nunca lo enamoraría, desesperada, dándose cuenta que a pesar de su calor él seguía teniendo frío. Así que ahora lo mataría, acabaría con el motivo de su desdicha. Lo vio sonreírle desde su cama, llamándola a amarlo, lo vio sonreirle, pero lo ignoro, camino hacia su pequeño buró y de ahí saco el hermoso revolver de plata que hacia años había dejado de cargar.
Y entonces con el cuello de ella entre sus manos blancas recordó aquello que había dejado atrás, un revolver debajo de su colchón, ahí lo había abandonado por seguridad de él mismo, con eso acabaría con ella... Solo tenia que dejar de dudar.
Se acomodaron el chaleco y el cinturón adecuado para enfundar la hermosa arma.
Amaneció. Era el momento.
Ella llego a la escuela y entró en un salón del cuarto piso, se sentó en un silla a esperar el momento en que lo viera pasar.
Él entró en el colegio, paso una mano por dentro de su chamarra, sintiendo el revolver que llevaba a sus espaldas. Preguntó por ella, le respondieron que se encontraba en el ultimo piso.
Subió y entro en el  salón.
La vio sentada, cerro la puerta tras de èl. Ella lo miraba fijamente.
-¿ Qué buscas aquí?- pregunto ella
-A ti- respondió él
-Vienes a matarme- aseguró ella
-Quizá vengo a que tú me mates a mí-
-Ayer nos amábamos- dijo ella
-Ayer ya no existe- dijo él
-Podemos hacer un mañana- Aseguró ella
Aunque sabía que aquello era imposible, no funcionaría, él se negaría a aquello pues lo había intentado de mil maneras en el pasado .
-Mañana podría estar muerto- respondió él
-Morirías sabiendo que me amaste, que te ame- dijo ella
-Nos odiamos, es algo que no vamos a cambiar-  aseguró él
Ella se levantó de la silla donde estaba sentada y caminó hacia él.
Se hundieron en la mirada del otro y la mano derecha de cada uno se dirigió lentamente al revolver guardado a sus espaldas, sujetaron con fuerza el arma y entonces se alejaron y como si hubieran estado de acuerdo se apuntaron.

lunes, 30 de mayo de 2011

3.- Amor Mortal

De haber estado en la misma habitacion hubieran estado sentados uno enfrente del otro, de haber estado sentados en la misma habitacion, se hubieran matado... Ahora con la piel despellejada, ardida y dolida por el agua hirviendo que dejaron caer sobre ellos, se pensaban.
Desesperada situaciòn en la que vivian, queriendose matar, pero sabiendo que no podian vivir el uno sobre el otro, saber que uno no podia existir en un mundo donde el otro no estuviera.
Se amaban mortalmente, eso era lo que pasaba...
Èl la vio en sueños la encontro en su mente, viva y sonriente como ella normalmente era, y aun mas cuando estaba junto a èl, eso le molesto, recordar lo feliz que se veia ella cuando estaba cerca de èl, pero aun peor fue darse cuenta de lo feliz que era èl al lado de ella, sonriendo y chacontenado como si fuera un muchacho sencible... ¡Maldita sea! lo que habia hecho ella con èl, lo habia amado, lo habia querido y habia logrado que èl la quisiera, que la deseara aun mas de lo que la amaba.
Ella lo encontro hermoso frente a ella, mirandola en la mañana, diciendole lo hermosa que èl la veìa, se vio pasando su mano por la mejilla de èl, amandolo, maldito el dia en que lo conocio, maldito el dia en que le hablo, cuando vio sus ojos y se hundio en ellos... Lo vio haciendola feliz, le dio asco, asco saber que su cuerpo habia sido de èl, le dio asco saber darse cuenta de lo que le habia compartido...
Pero de perdonarlo se habia cansado, de disculparlo sin que èl nunca le hubiera pedido una disculpa, una disculpa por haberla enamorado, por haberla hecho creer algo que no existia, una disculpa por todo el amor que ella le habia entregado y que èl sin màs ni màs le habìa escpido... Por que eso era lo que èl habia hecho del amor de ella, un asqueroso escupitajo, eso que ella habìa visto como lo màs hermoso que le podia entregar a èl, èl simplemente se lo habìa regresado hecho una maldita maraña de porqueria... 
Maldito sea el amor que habia nacido en ellos y maldito el odio que se tenian.... Por que si solo se odiaran vivirian en el paraiso, y si solo se odiaran pues simplemente vivirian en el infierno, por lo menos cuando se vieran... Pero aaaah maldita confusion de sentimientos, nunca de acuerdo, nunca con suficiente amor, nunca con suficiente odio... 
Se levanto del piso, la vio tendida en su cama, la vio sonriendole, llamandolo a donde se habian encontrado, donde se habian querido, donde ella lo habia hecho feliz, donde èl se habia vuelto de ella, donde ella se habia vuelto de èl y lo mejor era que realmente querian eso, se habian peleado minutos antes del primer beso, pero etar juntos los habia llenado por completo...
Ahora se veian las manos manchadas de sangre y deseaban con locura que fuera del otro, deseaban mancharse las manos con el asesinato del otro... Pero lo màs seguro es que despues de matarse, se me tieran un tiro, cualquiera de los dos, por la desesperacion de no volver a verse...

miércoles, 25 de mayo de 2011

2.- Todo lo que ÉL sentía era ASCO

No la soportaba, el simple hecho de tenerla cerca le daba asco...
Demasiada felicidad para él, eso era ella, siempre sonriendo y canturreando por ahí...
Le parecía alguien ridícula.
A fin de cuentas ella también lo miraba con repulsión, siempre tenía una mala cara que regalarle una cara de asco que ofrecerle, entonces ¿Por qué él iba a ser diferente con ella? 
Ella se burlaba de él... Cualquier cosa que él dijera podría ser usado en su contra o motivo de burla. Él se sentía feliz, placido, completo, la había hecho llorar, la había humillado, le había arrebatado la sonrisa de sus labios para solo dejar lágrimas en sus ojos, que placer verla así, desanimada y marchita.
Se imagino acabando con su vida, poniendo sus blancas manos alrededor del cuello de ella, se vio estrangulándola, quitándole el fuego de su piel morena, dejándola sin pulso y le causo alegría, le dio felicidad, la vio muerta en sus brazos quebrada por el dolor, se imagino los ojos abiertos de ella, dedicándole una última mirada y aun así vio que no le odiaba, que su última mirada llevaba el amor impregnado en sus ojos. Entonces pensó en algo diferente una fina daga en el vientre de ella, pero aun así imaginó que sería lo mismo y la vio sonreír para luego morir... ¿Por qué tendría que sonreír ella segundos antes de su muerte? pensó él, entonces la respuesta vino a su mente, le estoy dando el placer de morir en mis brazos... Entonces imaginó algo diferente, la imaginó en el fondo de un acantilado, inerte, sin respiración, con una mirada vacía, se vio acercándose al cuerpo, y entonces le causo felicidad, ella había muerto se había acabado la felicidad, se habían acabado sus malditas sonrisas, su voz cada día, ya todo había terminado...Paso una mano por los frios labios de ella, él no los recordaba así, miró sus ojos abiertos, frios y vacios, tampoco era la mirada que él recordaba, paso una mano por su fría piel, que en algún momento le había dado calor, pero tampoco encontró algo que le recordara lo que ella le daba...
Sus cabellos estaban despeinados, así no era ella...Y entonces la felicidad de haber conseguido la muerte de ella, había desaparecido...-Te odio bruja- dijo él
La vio pasar un par de veces más frente de él, estaba pálida y sin luz y se acordó de como era el que ella estuviera muerta...
Pero si todo lo que él deseaba era su muerte, que se acabara el estarla viendo...Llegó a su casa desanimado por la falta de éxito en su odio...Asco era todo lo que sentía, asco de ella, asco de verla... Asco...Se desvistió y abrió el agua...Pronto el agua caliente salió...Se metió bajo el agua hirviendo
¡Estúpida! ¿Por qué sonríe? se dijo para si mismo La vio tendida en el piso sin moverse, se agacho junto a ella, la toco pero de nuevo muerta la veía, con los ojos cerrados, parecía dormida, pero era el calor del agua lo que le daba calor al cuerpo de ella, pues ella ya no existía en ese envase de vida...Así era como la quería, muerta, sin ojos abiertos, fría pero tibia, entonces sintió felicidad, se había cavado su tormento...
Pero aun así sabia que había muerto queriéndolo ¿Por qué no lo odiaba? ¿Qué tenía que hacer para que ella sintiera el mismo asco que él sentía por ella?
Busco unas tijeras y corto un mechón de su cabello, lo dejo con cuidado sobre el lavabo... La cargo fuera de la regadera y la recostó en la cama, desnuda sin nada... Ahora le parecía diferente, ya no le parecía hermosa... Paseó una mano por su cuerpo...
Entonces la vio, la vio juguetear con él, sonreírle, acariciarlo, besarlo, sintió la pasión de ella en sus venas, sintió las uñas de ella en su espalda, la pasión con la que se le entregaba, la vio amándolo...
Escuchó la voz de ella al despertar en la mañana...
La odiaba, la odiaba como nunca nadie había odiado...miro sus manos, que poco a poco se arrugaban bajo el agua...
Volvió a ella, a su loco delirio...
Se recostó junto a ella, muerta, pero aun la muerte no acababa con su belleza... Paso una mano por su mejilla, pudo recordar lo que había borrado de su memoria, el tibio amor de ella, pudo recordar como la había mirado, como le había hablado, como la había deseado y querido...
Te odio mujer le dijo, aunque ella ya no lo escuchaba...
Ojala llores cada día de tu vida, ojala que te mueras sin amor, ojala que nunca más me vuelvas a mirar...
Su piel blanca ahora era roja, el ardiente agua había despellejado su piel...Vio sangre en sus manos y sintió miedo, la buscó, temió haberla matado en realidad, pero entonces notó que habían sido sus propias uñas que al cerrar con fuerza el puño habían hecho heridas en sus palmas...No le dolía, ella era lo culpable de aquello, había hecho que se lastimara sin notarlo...La mataría, la odiaría, la haría llorar cada vez que se diera la oportunidad, porque así y solo así es como él era feliz, humillándola, lastimándola, buscando el modo de ser odiado por ella...
Asco, asco era todo lo que sentía por esa persona que tanto le quería, asco de su ser, asco....Ojala muriera, para poder vivir 

lunes, 23 de mayo de 2011

1.- El dolor de Ella

 -Déjame decirte algo- le dijo, su tono era serio, firme.
Ella miraba a su amigo
-Si él ni siquiera fue capaz de escuchar a la mujer que lo ama, no merece ni un solo suspiro mas de ti, no merece tus miradas, ni tus sueños, no merece nada más que tu desprecio, aunque yo sé que eso es imposible, lo quieres y eso no va a cambiar pero deja de darle la oportunidad de destruirte-
-Él no me destruye- espetó ella
-Tienes toda la razón, no te destruye, te mata, te mata con sus malas miradas, con sus gestos déspotas, con sus groserías y su falta de educación... ¡Ya basta! míralo bien ¿Qué tiene él, que no sea malo? ¿Qué tiene él, que no te haga sufrir? Termina con esto y deja de llorar, princesa-
Su amigo dio media vuelta y se marchó
Y ella llorando se tumbo en el piso para tragarse el dolor
 Entonces se acordó de él, la manera en como la había mirado, en el azoton de puerta detrás de ella... Su cara de asco al tenerla cerca.
¿Quién era ese hombre? ¿Por qué ya no lo conocía? Ya no sabía quién era.
No podía ser el mismo que ella había querido
Ese no era el hombre de quien ella se había enamorado.
El agua ya corría hirviendo en su regadera y arrastrándose se desvistió poco a poco, para meterse bajo el chorro de agua.
Sintió su piel arder sintió como cada parte de ella se despellejaba por el calor del agua.
Y acurrucada bajo el agua ya no era la piel lo único que se le desbarataba.
Recordaba los ojos del que había querido, recordaba como era antes de haberla herido, recordó como la miraba o le sonreía, recordó cada segundo de lo sentido con él .Ya no reconocía las lagrimas del agua que escurria por su rostro, ya no sabía ni quien era ella misma, se había olvidado de como vivir, de como respirar, de como sentir y lo único que quedarba era un profundo vacío, un dolor incontrolable, una sed de venganza por la herida causada...Creía que ya no lloraba de amor, ahora lloraba de odio, de todo el odio que él habia conseguido producir en ella, lloraba de que nunca había sentido tan semejante rencor hacia alguien...
''La linea entre el amor y el odio es muy fina, porque los dos son sentimientos tan intensos que no sabes en que momento los confundiras''
Y ¿Entonces? ¿Lo queria o lo odiaba?
Seguia llorando, pero sabía que aquello no serviria de nada...
Entonces se vió con sangre entre sus manos, vio el cuerpo inerte de su amado a su lado, lo vio aun mas palido de lo que él era, lo vio sin respiracion, sin sangre en sus venas, sin pulso, sin calor para compartir con ella, y le parecio hermoso, le parecio aun más bello que cuando vivia...
Pero recordo su sonrisa, su voz, recordo como se escuchaba la vida en las cuerdas del hermoso instrumento que él amaba, recordo como era mirarlo, retarlo, como era amarlo, sentir miedo y alegría al mismo tiempo
¿Qué le gustaba más? ¿Qué imagen le era mas satisfactoria?
Si él vivía lo extrañaría por la distacia, si él moria, también lo extrañaría...Volvió a la imagen del cuerpo inerte de él, y entonces comprendió que la sangre en sus manos era la sangre de él, comprendió que ella había acabado con la vida de su amado... Pero no sentía tristeza, no era que sintiera felicidad...
Entonces lo vio sonreir entre cobijas, lo vio despertar, lo sintio besandola, sintio como sus manos se volvian a pasear por su espalda, lo vio queriendola, deseandola, sin importarle ninguna otra cosa que no fuera ella... Lo vio deshacerce entre sus brazos, compartiendo todo su ser con ella...
Miró su piel, estaba roja, el agua hirviendo, habia acabado con la primera capa de su piel...
-Te odio- dijo
Unas lágrimas más salieron de sus ojos
-Pero como te quiero-
Pero el dolor de ella era más fuerte, asi que eso terminaba con todo...
Y en eso lo notó, un fino hilo de sangre corria por el agua...¿Qué era? ¿De donde venía?
Se había enterrado las uñas con una fuerza impresionante a los costados del vientre, pero no le empezaron a doler hasta ese momento...
Se levanto del piso, heridas superficiales, nada comparado con lo que él habia hecho con ella...
Pero ahora ella tenía claro que todo había sido un juego que él había querido ganar, pero ahora el premio que él había coseguido, ella se lo iba a hacer pagar...
No podía acabar con su vida, porque entonces ella tampoco podria vivir así, pero algo era seguro, y era que a él le iba a doler...